Qué ver en Fez en 2 días: itinerario completo para descubrir la ciudad imperial.

Cuando oímos hablar de Fez nos imaginamos una medina inmensa, casi inabarcable, llena de callejones, zocos y mucha vida local.

En Fez parece que el tiempo se ha detenido. Perderse por sus calles es dejarse llevar por un laberinto de colores, aromas y sonidos que transportan a otra época.

Aunque da para varios días, dos días en Fez son suficientes para descubrir sus lugares imprescindibles, recorrer su famosa medina y entender por qué esta ciudad imperial enamora a tantos viajeros.

Qué ver en Fez en 2 días: itinerario completo para descubrir la ciudad imperial

¿ Por qué visitar Fez?

Fez es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, junto con Marrakech, Meknes y Rabat, y está considerada el corazón cultural y espiritual del país. Su medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un auténtico viaje al pasado y uno de los lugares más fascinantes del norte de África.

Zocos de Fez

Día 1, la Medina de Fez (Fez el-Bali)

Comenzamos nuestros dos días en Fez realizando un free tour por Fez el-Bali, la medina más antigua de la ciudad. Contratamos una visita de unas cuatro horas a través de GuruWalk con Hassan y nos gustó tanto que no puedo dejar de recomendarla.

En el Tour visitamos:

Bab Boujloud o la puerta Azul, la entrada mas famosa de la Medina antigua.Lo más curioso es que una de sus fachadas está decorada con azulejos azules, mientras que la otra es verde, el color tradicional del islam.
El Museo Nejjarine o Museo de las Artes y Oficios de la Madera se encuentra en un antiguo funduq que, por sí solo, ya merece una visita. Su impresionante patio central, decorado con madera tallada y azulejos, es uno de los más bonitos de Fez.
Un funduq (también conocido como fondouk) era una especie de caravansar donde se alojaban los comerciantes que llegaban a la ciudad junto con sus mercancías. Estos edificios, normalmente de dos o tres plantas organizadas alrededor de un patio, servían como alojamiento, almacén y punto de encuentro para el comercio. Hoy algunos se han restaurado y albergan museos, restaurantes o talleres artesanales.
El Mausoleo de Mulay Idriss II que aunque no se puede visitar por dentro si puedes ver un poco por fuera y disfrutar de los alrededores que, desde mi punto de vista es la zona mas bonita de Fez. En este mausoleo se encuentra la tumba de su fundador que data del año 828.
La Madrassa Al Attarine está considerada una de las escuelas coránicas más bonitas de Marruecos. Fue construida en el siglo XIV y destaca por la increíble riqueza de sus detalles: los mosaicos de zellige, las yeserías talladas y los techos de madera de cedro son auténticas obras de arte.
Cuando nosotros la visitamos había bastante gente, así que, si puedes, intenta ir a primera hora o a última de la tarde para disfrutarla con más tranquilidad.
La plaza Seffarine es uno de los rincones más auténticos de la medina. Aquí todavía pueden verse artesanos golpeando el cobre a mano como se hacía hace siglos, convirtiéndose en uno de los mejores lugares para conocer la artesanía tradicional de Fez.
Finalizamos el free tour visitando el barrio de los curtidores. Entramos en la Curtiduría Chouara, la más antigua y famosa de Fez, que lleva funcionando desde el siglo XI.
Desde las terrazas que rodean la curtiduría se obtiene la mejor panorámica de las innumerables cubas de piedra donde todavía hoy se trabaja el cuero de forma tradicional. El proceso apenas ha cambiado con el paso de los siglos y sigue utilizándose cal, tintes naturales y otros productos para tratar las pieles.
El olor puede ser bastante intenso, por lo que es habitual que en la entrada te ofrezcan unas hojas de menta para hacerlo más llevadero. Es una de las visitas más impresionantes y auténticas que hacer en Fez.
Calles de Fez

Después de esta visita que al final duró más de 4 horas nos vamos a comer en Fez Medina Rooftop donde nos encantó tanto la comida como las vistas.

Después de una mañana intensa necesitábamos bajar el ritmo, así que reservamos una sesión en el Hammam Mernissi. Nos hicimos una exfoliación con jabón negro y terminamos con un masaje de quince minutos que nos dejó como nuevas.

Después de unos paseos por el bazar nos acercamos a cenar a Fondouk Bazaar, un lugar muy chulo para cenar en la Medina de Fez.

Madrassa Bou Inania

Día 2, Palacio real y barrio judio (Fez el-Jdid)

Nuestro objetivo era llegar hasta el Palacio Real para contemplar sus impresionantes puertas doradas. Antes de salir definitivamente de la medina aprovechamos para visitar la Madrassa Bou Inania. Como aquella mañana llovía ligeramente, prácticamente pudimos disfrutarla solos.

El paseo nos llevaba hasta Bab Chorfa y nos gustó muchísimo porque discurre junto a la muralla y atraviesa un pequeño mercado de frutas y verduras donde apenas se ven turistas. Fue uno de esos rincones que transmiten la vida cotidiana de Fez.

Desde ese punto cruzamos la plaza Boujloud para llegar hasta el Palacio Real. Atravesamos los Jardines Jnan Sbil, considerados el gran pulmón verde de la ciudad. Después del bullicio constante de la medina, pasear por su avenida de palmeras, fuentes y senderos fue un auténtico descanso. Si dispones de tiempo, merece la pena recorrerlos sin prisas.

Jardines Jnan Sbil

Al otro lado de los jardines entramos en Fez el-Jdid, la segunda medina histórica de la ciudad, construida en el siglo XIII. En esta zona se concentran algunos lugares imprescindibles que visitar:

Pasear por la medina nueva y los zocos. Aunque la medina de Fez el-Jdid es mucho más tranquila que Fez el-Bali, también merece la pena darse un paseo. Aquí encontrarás un ambiente más relajado y con menos turistas.
Descubrir el Mellah o el barrio judío. El Mellah fue el primer barrio judío de Marruecos y todavía conserva parte de su identidad. A diferencia de las estrechas calles de la medina, aquí llaman la atención las fachadas con balcones de madera, una arquitectura poco habitual en el resto de Fez. Pasear por esta zona permite descubrir otra parte de la historia de la ciudad y entender la importancia que tuvo la comunidad judía durante siglos.
Visitar la pequeña sinagoga Ibn Danan, la mas importante de Fez. Construida en el siglo XVII, es uno de los mejores testimonios del importante legado judío de la ciudad. Su interior, sencillo pero muy bien conservado, permite conocer cómo era la vida de esta comunidad y descubrir uno de los rincones menos conocidos de Fez. Resulta muy curioso subir a la azotea la cual ofrece vistas al cementerio judío.
Contemplar el cementerio judío. Muy cerca de la sinagoga se encuentra este cementerio, fácilmente reconocible por sus lápidas blancas. Desde aquí también se obtiene una bonita panorámica del barrio judío y del Palacio Real.
Admirar las impresionantes puertas doradas del Palacio Real. Aunque el interior del Palacio Real no puede visitarse, acercarse hasta él merece totalmente la pena para contemplar sus impresionantes puertas de bronce dorado, decoradas con mosaicos, madera de cedro y azulejos tradicionales.
Puertas del Palacio Real de Fez

A esas alturas del día ya tocaba reponer fuerzas y elegimos Fez & Friends por las buenas opiniones que tenía. Fue todo un acierto, tanto por la comida como por el ambiente relajado.

Después de toda la mañana caminando nos fuimos a visitar el riad Laroussa para una sesión de auto cuidado. El Riad Laroussa ocupa un antiguo palacio del siglo XVII restaurado con muchísimo gusto. Además de ser uno de los riads más bonitos de Fez, cuenta con un hammam donde puedes reservar diferentes tratamientos y masajes incluso aunque no estés alojado allí.

Riad Laroussa

Si no quieres hacer este tipo de planes o te sobra tiempo por la tarde puedes optar por visitar las tumbas Merinies y contemplar las vistas de la ciudad y la puesta de sol.

Decidimos cenar cerca de nuestro riad, en el restaurante La Cave en el cual estaba todo buenísimo.

En esta ruta de 2 días por Fez combinamos cultura, gastronomía y bienestar dando como resultado una visita perfecta a la ciudad.

Dónde alojarse en Fez

Fez cuenta con varias zonas donde alojarse, aunque mi recomendación es hacerlo dentro de la medina. Elegir un riad tradicional es la opción mas acertada para poder vivir la ciudad desde dentro sin perderse nada.

Fez el-Bali es el barrio que elegí por una sencilla razón, la mayoría de los lugares principales de Fez se encuentran en esta zona.

Nuestra elección fue el riad Amira, un bonito riad que contaba con una habitación familiar donde nos alojamos el grupo de 5 amigas y en el que tuvimos una estancia de lujo.

Riad Amira, Fez

Dónde comer en Fez

Durante nuestra estancia probamos cuatro restaurantes muy diferentes entre sí y la verdad es que acertamos con todos. Si tuviera que volver a Fez, repetiría sin dudarlo.

Fez Medina Rooftop. Fue el primer restaurante en el que comimos y resultó una opción perfecta para descansar después de recorrer la medina. Lo mejor son las vistas desde su terraza, desde donde se puede contemplar el entramado de tejados de Fez mientras disfrutas de una buena comida. La carta combina platos tradicionales marroquíes con opciones más internacionales y la relación calidad-precio nos pareció muy buena.
Fondouk Bazaar. Si buscas un restaurante mono y que se coma bien, este es tu lugar. Está ubicado en un antiguo funduq restaurado, con una decoración preciosa que mezcla la arquitectura tradicional marroquí con un ambiente muy elegante. Es una buena opción para probar platos típicos elaborados con un toque más cuidado y disfrutar de una cena especial.
Fez & Friends. Muy valorado y con muchas opciones tanto locales como internacionales. Es una buena elección para quienes viajan con niños o simplemente quieren cambiar de estilo gastronómico.
La Cave. Comida marroquí y comida italiana en un pequeño local con mucho encanto, tranquilo y acogedor donde estaba todo muy muy rico.

Consejos para visitar Fez

Con dos días es suficiente para disfrutar de Fez pero puedes usar esta ciudad como base para visitar lugares como Meznes, Mulay Idriss o Volúbilis.
Si necesitas efectivo, lo más cómodo es retirar dinero directamente en un cajero utilizando tarjetas como Revolut, N26 o Trade Republic. Nosotras utilizamos los cajeros de Al Barid Bank y funcionaron perfectamente.
La mejor forma de recorrer Fez es caminando. Aunque es posible visitar la medina por libre utilizando Google Maps, realizar un free tour el primer día puede ayudarte a entender mejor la historia de la ciudad y orientarte entre sus laberínticas calles.
En Marruecos puedes vestir prácticamente como quieras, pero por respeto a la cultura local y para evitar miradas incómodas es recomendable evitar prendas demasiado llamativas o excesivamente descubiertas. Fez es una ciudad más tradicional que otras del país, por lo que conviene vestir con un poco más de discreción.
Siempre es buen momento para visitar Fez pero si puedes elegir lo mejor es visitar la ciudad de marzo a junio y de septiembre a noviembre cuando las temperaturas son mas agradables.
Fez nos pareció una ciudad bastante segura. Como en cualquier destino turístico, basta con tomar las precauciones habituales: vigilar tus pertenencias, evitar mostrar objetos de valor y permanecer atento en las zonas más concurridas de la medina.
Viajar a Fez con amigas es genial

¿Merece la pena visitar Fez en 2 días?

Aunque podríamos haber pasado algún día más perdiéndonos por la medina, creemos que dos días son suficientes para descubrir los principales monumentos, disfrutar de su gastronomía y empaparse del ambiente de una de las ciudades más fascinantes de Marruecos.

Fez es una ciudad caótica y, al mismo tiempo, llena de encanto. Cada rincón esconde un taller artesanal, un patio tranquilo o un edificio con siglos de historia. Si buscas una ciudad auténtica, alejada del turismo más masificado y con una enorme riqueza cultural, estoy segura de que Fez no te decepcionará.