Qué ver en Meknes: guía completa para visitar la ciudad imperial menos turística de Marruecos

Meknes pertenece al selecto grupo de las cuatro Ciudades Imperiales de Marruecos, pero su cercanía a Fez hace que muchos viajeros la visiten únicamente durante una excursión de medio día, normalmente combinándola con Volubilis y Moulay Idriss.

Sin embargo, Meknes tiene una personalidad propia. Más tranquila, menos turística y mucho más auténtica, es una ciudad donde el visitante todavía tiene la sensación de estar descubriendo un lugar pensado para sus habitantes y no para el turismo.

¿Merece la pena visitar Meknes?

Sí, y probablemente más de lo que imaginas. Aunque suele quedar eclipsada por Fez o Marrakech, Meknes ofrece una experiencia muy diferente. Aquí los mercados siguen estando pensados para los vecinos, las calles conservan un ritmo tranquilo y es fácil sentirse parte de la vida cotidiana de la ciudad observándola tal y como es.

Precisamente esa autenticidad es su mayor atractivo. Si buscas una ciudad imperial menos masificada y con monumentos impresionantes como Bab Mansour o el Mausoleo de Moulay Ismail, Meknes es una parada obligatoria. Además, al encontrarse muy cerca de Volubilis y Moulay Idriss, es muy sencillo incluirla en la misma jornada aunque yo recomiendo hacer noche para disfrutarla a tope.

Mausoleo de Moulay Ismail

Cómo llegar a Meknes

Teniendo en cuenta que la mayoría de los viajeros visitan Meknes desde Fez estas son las opciones mas populares:

En tren desde Fez. Es la opción mas rápida, dura 35 minutos y hay trenes prácticamente cada hora. Los precios en segunda clase rondan entre 25-35 MAD el trayecto.
Autobús. Con una duración de aproximadamente 1 hora hay varios horarios al día. 25-30 MAD el trayecto.
Grand taxi. En estos taxis compartidos puede costar la plaza aproximadamente entre 50 y 100 MAD. Si quieres alquilar el taxi completo rondan los 350 MAD.
Excursión organizada. Si prefieres olvidarte del transporte, desde Fez salen excursiones de un día que combinan Volubilis, Moulay Idriss y Meknes. Suelen costar alrededor de 25 € por persona.
Coche de alquiler. Hay un parking ‘gratuito’ justo al lado del centro de la ciudad.

Estas son las maneras mas habituales de llegar a Mulay Idriss pero nosotras lo hicimos de la siguiente manera:

En nuestro caso queríamos recorrer Marruecos con total libertad, visitando Volubilis, Moulay Idriss, Meknes y terminando el viaje en Casablanca. Para ello contratamos un traslado privado con Hassan, un conductor con el que ya habíamos viajado hace más de diez años por el desierto. Siempre que volvemos a Marruecos contamos con él porque conoce perfectamente el país y nos ha facilitado mucho la logística de nuestros viajes.

Si buscáis una empresa de confianza para organizar traslados o una ruta por Marruecos, podéis echar un vistazo a la página de Hassan, Viajes Marruecos 4×4.

Bab el Mansour, la puerta principal de Meknes

Qué ver en Meknes

Meknes es una ciudad pequeña que no se tarda mucho en visitar pero que tiene algunas joyitas escondidas que bien merecen la pena ser visitadas. Recorrer los zocos sin agobios ni grandes pretensiones hacen que la visita sea mucho mas tranquila.

Estos son los lugares mas importantes para visitar en Meknes:

Plaza al-Hadim. Recuerda muchísimo pero con un tamaño mucho menor a la plaza Jeema el Fna de Marrakech. Cuando cae la tarde es cuando mas ambiente hay. Recomiendo tomar algo en la terraza Pavillon Des Idrissides que tiene unas vistas estupendas de la plaza.
Bab El Mansour Laalej. Esta impresionante puerta se empezó a construir bajo el reinado de Mulay Ismail y era la puerta principal de entrada a la ciudad de Meknes. Como curiosidad, las columnas de mármol blanco pertenecen al yacimiento de Volubilis.
Madrassa Bou Inania. El monumento más famoso de Meknes es esta escuela coránica de estilo meriní construida en el S.XIV. Famosa por su elaborado trabajo de orfebrería y sus perfectas proporciones atrae miles de visitantes durante todo el año. Actualmente está bajo labores de restauración y no hay fecha prevista de reapertura.
Museo Dar Jamai. Este impresionante palacio fue construido en el SXIX y hoy es sede del museo de artes decorativas y artesanías tradicionales de Meknes. Aunque la exposición permanente es muy bonita e interesante, sobretodo la parte dedicada a la música, merece la pena la visita solo para ver el interior del edificio.
Mausoleo de Moulay Ismail. En este bonito edificio descansan los restos del famoso sultán Moulay Ismail. El acceso es gratuito e incluso los visitantes no musulmanes podemos acceder al recinto. Se puede ver la cámara funeraria desde unos puntos concretos de observación. Este es un lugar sagrado con lo que hay que vestir con respeto y con los hombros y las rodillas cubiertas.
Pasear entre los zocos. La parte mas divertida de toda visita a una medina marroquí es pasear entre los zocos. Meknes destaca por ofrecer un comercio local, no pensado para el turista con lo que se disfruta muchísimo viendo la vida local.
¿Quien se puede resistir a unas aceitunas? Yo no.

Que ver cerca de Meknes

Meknes queda muy cerca de lugares tan interesantes como Fez, Mulay Idriss o Volubilis.

Si en vuestro viaje por Marruecos tenéis idea de visitar estas ciudades os dejo aquí mas información:

1. QUÉ VER EN FEZ EN 2 DÍAS: ITINERARIO COMPLETO PARA DESCUBRIR LA CIUDAD IMPERIAL.

2. VOLUBILIS: CÓMO VISITAR LA CIUDAD ROMANA MEJOR CONSERVADA DE MARRUECOS.

3. QUÉ VER EN MULAY IDRISS, EL PUEBLO SAGRADO DE MARRUECOS.

Consejos para visitar Meknes

Meknes no es Marrakech ni Fez. Es una ciudad mucho mas pequeñita y aunque es preciosa hay que evitar hacer comparaciones.
Aunque lo mas importante de Meknes se ve en media jornada, yo recomiendo pasar una noche en la ciudad. Nosotras nos alojamos en el Riad el Ma y nos encantó.
Disfruta de la plaza al-Hadim por la noche, cuando mas movimiento hay de gente.
Pasea sin rumbo por los zocos y disfruta de la vida local. Esta autenticidad no es fácil verlo en todas las Medinas marroquíes.

Meknes quizá no sea la ciudad imperial más famosa de Marruecos, pero precisamente ahí reside parte de su encanto. Pasear sin prisas por la plaza El Hedim, atravesar la impresionante Bab Mansour o perderse por una medina mucho más tranquila permite descubrir un Marruecos más auténtico y menos masificado. Si además la combinas con Volubilis y Moulay Idriss, tendrás una de las excursiones más completas y sorprendentes del norte del país.

Tienda de especias en Meknes