Volubilis: cómo visitar la ciudad romana mejor conservada de Marruecos

A apenas una hora de Fez se encuentra Volubilis, la ciudad romana mejor conservada de Marruecos. Famosa por el excelente estado de conservación de sus mosaicos, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Hoy es posible pasear entre sus antiguas calles, descubrir templos, termas y casas romanas e imaginar cómo era la vida en esta próspera ciudad hace casi dos mil años.

Si estás organizando tu ruta por el norte del país, puedes combinar la visita con nuestra guía sobre qué ver en Fez en 2 días.

¿Qué es Volubilis?

Volubilis no solo fue una ciudad romana. Antes de la llegada del Imperio romano ya era una importante ciudad del antiguo reino de Mauritania e incluso llegó a convertirse en una de sus capitales. Más tarde fue incorporada al Imperio romano, viviendo una etapa de gran prosperidad gracias al comercio y a la producción de aceite de oliva.

Durante esa época se construyeron edificios públicos como las termas, el foro, la basílica, varios templos y el impresionante Arco de Caracalla, muchos de los cuales todavía pueden contemplarse a día de hoy en un excelente estado de conservación.

Tras la caída del Imperio romano, Volubilis continuó habitada durante varios siglos por diferentes pueblos.A finales del siglo VII se estableció una guarnición árabe, aunque con el tiempo la ciudad fue perdiendo importancia hasta quedar definitivamente abandonada.

Volubilis

Los terremotos y el paso del tiempo terminaron por sepultar gran parte del yacimiento, que permaneció prácticamente olvidado hasta que comenzaron las excavaciones arqueológicas a principios del siglo XX. Gracias a esos trabajos, hoy podemos recorrer una de las ciudades romanas mejor conservadas del norte de África.

Lo que hace única a Volubilis no es solo el buen estado de sus edificios, sino la extraordinaria conservación de sus mosaicos. Muchos permanecen en el mismo lugar donde fueron colocados hace casi dos mil años, algo poco habitual incluso en otros yacimientos romanos.

Cómo llegar a Volubilis

Visitar Volubilis es muy sencillo si te alojas en Fez o Meknes, o si estás recorriendo la ruta de las ciudades imperiales de Marruecos

El yacimiento se encuentra a unos 80 km de Fez, 20 km de Meknes y apenas 4 km de Moulay Idriss, por lo que llegar hasta él resulta muy sencillo.

Grand Taxi. Es la opción más cómoda si no dispones de coche. Puedes contratar un taxi privado desde cualquiera de estas tres ciudades, negociando un precio de ida y vuelta que normalmente incluye el tiempo de espera durante la visita. Como referencia, el precio suele rondar los 500-700 MAD desde Fez250-350 MAD desde Meknes y 80-150 MAD desde Moulay Idriss.
Excursión organizada. Si prefieres olvidarte del transporte, desde Fez salen excursiones de un día que combinan Volubilis, Moulay Idriss y Meknes. Suelen costar alrededor de 25 € por persona, aunque normalmente no incluyen la entrada al yacimiento ni la comida.
Coche de alquiler. Si estás recorriendo Marruecos en coche de alquiler puedes aparcar gratuitamente en el parking de los yacimientos.

Estas son las maneras mas habituales de llegar a Volubilis. Nosotras lo hicimos de la siguiente manera:

En nuestro caso queríamos recorrer Marruecos con total libertad, visitando Volubilis, Moulay Idriss, Meknes y terminando el viaje en Casablanca. Para ello contratamos un traslado privado con Hassan, un conductor con el que ya habíamos viajado hace más de diez años por el desierto. Siempre que volvemos a Marruecos contamos con él porque conoce perfectamente el país y nos ha facilitado mucho la logística de nuestros viajes.

Si buscáis una empresa de confianza para organizar traslados o una ruta por Marruecos, podéis echar un vistazo a la página de Hassan, Viajes Marruecos 4×4.

Qué ver en Volubilis: imprescindibles

Antes de empezar la visita:

El precio de entrada a los yacimientos es de 100 MAD para adultos y 50 MAD para niños entre 7 y 13 años.
Tienes la opción de contratar un guía oficial por 120 MAD.
Duración de la visita aproximadamente 2h.
Aparcamiento gratuito junto a la entrada.
Hay una pequeña cafetería y un centro de visitantes con baños.
Lleva agua, gorra y protección solar ya que no hay sombras en todo el recorrido.

A través de la Página Oficial podéis ver los horarios que pueden cambiar según la época del año, el precio de las entradas e información sobre el sitio arqueológico. Está en francés e inglés.

Mapa interactivo de la web oficial de Volubilis

Aunque no existe un recorrido obligatorio, nosotras decidimos empezar por la Puerta de Tingis, situada en el extremo más alejado del yacimiento, e ir avanzando poco a poco hacia la salida. Nos pareció la forma más cómoda de recorrer Volubilis, aunque puedes organizar la visita como prefieras.

Estos son, los lugares que no deberías perderte:

1. El Arco de Caracalla

El Arco de Caracalla es el gran icono de Volubilis y uno de los monumentos mejor conservados del yacimiento. Fue construido en el año 217 d. C. en honor al emperador Caracalla y a su madre Julia Domna y, todavía hoy, sigue siendo la imagen más reconocible de la antigua ciudad romana

Arco de Caracalla

2. El Decumanus Maximus

Desde el arco comienza el Decumanus Maximus, la calle principal de Volubilis. Pasear por ella es probablemente la mejor forma de imaginar cómo era la ciudad hace siglos.

A ambos lados todavía pueden verse columnas, restos de viviendas y antiguos comercios. Es toda una experiencia visualizar a los habitantes caminar por estas mismas calles mientras la ciudad vivía su época de mayor esplendor.

3. Los mosaicos romanos

Si hay algo que convierte a Volubilis en un lugar único son sus mosaicos.

A diferencia de otros yacimientos arqueológicos, muchos permanecen exactamente donde fueron descubiertos, lo que hace que la visita resulte mucho más auténtica. Algunos representan escenas mitológicas y otros muestran animales, dioses o episodios de la vida cotidiana.

Aunque durante el recorrido encontrarás unos cuantos, algo que me llamó mucho la atención, merece la pena detenerse unos minutos para observar los detalles de cada uno. Es sorprendente el estado de conservación que han alcanzado después de tantos siglos a la intemperie.

Mosaico de Volubilis

4. La Casa de Orfeo

Entre todas las antiguas viviendas, la Casa de Orfeo es probablemente la más conocida.

Debe su nombre al espectacular mosaico que representa a Orfeo tocando la lira mientras amansa a los animales salvajes. Además del mosaico, todavía pueden distinguirse el patio central y varias estancias de la que fue una de las residencias más lujosas de Volubilis.

5. El Capitolio y la Basílica

Muy cerca uno del otro se encuentran dos de los edificios públicos más importantes de la ciudad.

El Capitolio era el principal templo religioso de Volubilis, mientras que la Basílica era el lugar donde se impartía justicia y se trataban los asuntos administrativos. Hoy sus columnas parcialmente reconstruidas permiten hacerse una buena idea de la monumentalidad que tuvo este espacio en época romana.

Templo de Júpiter Capitolino

6. Las termas

Como cualquier gran ciudad del Imperio romano, Volubilis también contaba con baños públicos.

Durante la visita todavía pueden distinguirse algunas de las salas y parte del sistema utilizado para calentar el agua, un ejemplo del avanzado nivel de ingeniería que alcanzaron los romanos.

7. Los molinos de aceite

Puede pasar desapercibido para muchos viajeros, pero esta es una de las zonas más interesantes del yacimiento.

Volubilis prosperó gracias al cultivo del olivo y a la producción de aceite, una actividad que convirtió a la ciudad en un importante centro comercial. Todavía pueden verse varias prensas de piedra utilizadas hace casi dos mil años para elaborar aceite de oliva.

8. La puerta de Tingis y las vistas de Volubilis.

La Puerta de Tingis marcaba una de las principales entradas a la ciudad romana y hoy es uno de los mejores miradores de todo el yacimiento. Desde aquí se obtiene una panorámica muy bonita de Volubilis y de los campos de olivos que la rodean.

Detenerse unos minutos en este punto ayuda a entender por qué los romanos eligieron este lugar para levantar una ciudad tan próspera.

Aunque el Arco de Caracalla es el gran protagonista de Volubilis, lo que más nos sorprendió fueron sus mosaicos. No esperábamos encontrarlos tan bien conservados ni poder contemplarlos prácticamente en el mismo lugar donde fueron colocados hace casi dos mil años. Es precisamente ese detalle el que hace que pasear por Volubilis resulte tan especial.

¿Merece la pena visitar Volubilis?

Sí, sin ninguna duda. Incluso si no eres un apasionado de la arqueología, Volubilis sorprende por el excelente estado de conservación de sus mosaicos y por lo fácil que resulta imaginar cómo era la vida aquí hace casi dos mil años.

Además, su cercanía con Meknes y Moulay Idriss hace que sea una excursión perfecta desde Fez o una parada diferente si estás recorriendo las ciudades imperiales de Marruecos. Para nosotras fue una de las visitas más interesantes del viaje.

Si estás recorriendo el norte de Marruecos, dedicar unas horas a Volubilis es una decisión de la que no te arrepentirás. Pasear entre sus calles romanas, contemplar mosaicos que llevan casi dos mil años en el mismo lugar y disfrutar del paisaje que rodea el yacimiento hacen que esta sea una de las visitas más especiales de la región. Nosotras volveríamos sin dudarlo.