3 días en Ciudad de México: qué ver y hacer

Ciudad de México no estaba inicialmente en nuestros planes de viaje a México, pero una escala en la capital nos dio la excusa perfecta para quedarnos unos días y conocerla.

La principal razón por la que quería parar aquí era visitar Teotihuacán. Siempre me había llamado muchísimo la atención y, además, después de haber estudiado Historia Prehispánica en la universidad, tenía especial curiosidad por conocer uno de los grandes yacimientos arqueológicos de México.

Pero también quería descubrir Ciudad de México por nosotros mismos y olvidarnos un poco de esa fama de ciudad enorme y peligrosa que muchas veces la acompaña. Viajábamos con niños pequeños y sabíamos que el ritmo tendría que ser más tranquilo, pero en tres días conseguimos conocer algunos de sus lugares más imprescindibles.

Vistas del Zocalo desde el Gran Hotel Ciudad de Mexico

Zócalo, Centro Histórico, Museo Nacional de Antropología, Xochimilco, Coyoacán y, por supuesto, Teotihuacán fueron nuestras paradas principales.

En este artículo te cuento qué ver en Ciudad de México en 3 días, cómo organizamos nuestra ruta y algunos consejos que nos habría venido bien conocer antes de viajar.

Nuestra ruta de 3 días

Si vienes sin niños es posible que los días te puedan cundir más, pero nuestra experiencia fue diferente y así es como repartimos los días y los planes:

Día 1: Zócalo y Centro Histórico + Museo Nacional de Antropología
Día 2: Xochimilco + Coyoacán
Día 3: Teotihuacán

Qué ver en Ciudad de México en 3 días

Ciudad de México da para mucho más de tres días, pero con esta ruta puedes conocer algunos de sus lugares más conocidos y, sobre todo, combinar un poco de todo: historia, cultura, barrios con ambiente y uno de los grandes yacimientos arqueológicos de México.

Zócalo y Centro Historico

El Zócalo es el corazón del Centro Histórico de Ciudad de México y seguramente sea uno de los primeros sitios que visites. Aquí están algunos de los edificios más importantes de la ciudad y lo mejor es recorrer la zona andando y dejarse llevar un poco.

En esta zona puedes ver:

El zócalo o la Plaza de la Constitución: además de ser el centro neurálgico de la ciudad, es un buen punto para empezar a entender la historia de Ciudad de México, ya que se encuentra sobre lo que fue el corazón de la antigua Tenochtitlan.
La Catedral Metropolitana:  merece la pena entrar para ver su espectacular interior y la mezcla de estilos que tiene después de varios siglos de construcción.
El Palacio Nacional: aquí puedes visitar los famosos murales de Diego Rivera, que cuentan buena parte de la historia de México.
El Templo Mayor y el museo: aquí puedes ver los restos de la antigua Tenochtitlan y el museo arqueológico que explica cómo era la ciudad antes de la llegada de los españoles.
El Palacio del Ayuntamiento: está en la propia plaza y forma parte del conjunto de edificios históricos que rodean el Zócalo.
La calle Madero: una calle peatonal muy animada que une el Zócalo con la zona de Bellas Artes y por la que merece la pena darse un paseo.
El Palacio de Bellas Artes: uno de los edificios más bonitos y reconocibles de la ciudad, con un interior espectacular y una importante colección de murales.
La Torre Latinoamericana: puedes subir a su mirador para tener una panorámica de Ciudad de México y comprobar desde arriba lo gigantesca que es la ciudad.
Frente a la Catedral Metropolitano de Ciudad de Mexico

Nosotros empezamos por aquí y estuvimos paseando por la zona, entrando en la Catedral y acercándonos al Templo Mayor, aunque nos quedamos con las ganas de visitarlo porque cuando fuimos estaba cerrado por obras.

Y después de dar una vuelta por el centro, nuestros amigos nos llevaron a tomar algo al Gran Hotel Ciudad de México. El edificio es precioso y desde la terraza tienes unas vistas increíbles del Zócalo y de la Catedral. Un sitio que nos encantó para hacer una parada y descansar un rato.

Museo Nacional de Antropología

Este museo merece un apartado propio porque es enorme y tiene muchísimo que ver. Si te interesa la historia de las civilizaciones que habitaron México antes de la llegada de los españoles, aquí puedes pasar fácilmente varias horas.

Nosotros fuimos después de visitar el Centro Histórico y, aunque estuvimos alrededor de dos horas, nos supo a poco. Vimos parte de las salas dedicadas a los mexicas, mayas, olmecas, toltecas… y algunas de las piezas más conocidas del museo, como la Piedra del Sol.

Además, el edificio en sí ya merece la visita y está muy bien organizado, algo que se agradece muchísimo cuando vas con niños.

Consejo: si puedes, evita hacer como nosotros y dejar el museo para el día que llegamos a Ciudad de México. El jet lag nos tenía bastante KO y, aunque estuvimos unas dos horas, nos quedamos con ganas de verlo con más calma. Es un museo enorme y merece la pena dedicarle tiempo.

Impresionante el hall de entrada en el Museo Nacional de Antropología

Xochimilco

Xochimilco es uno de esos sitios que tenía claro que quería conocer en Ciudad de México. Aquí todavía se conservan parte de los antiguos canales de la época mexica y la mejor manera de recorrerlos es subirse a una trajinera, esas barcas tan coloridas con flores pintadas que seguro habrás visto alguna vez en fotos.

Nosotros alquilamos una y nos dedicamos simplemente a disfrutar del paseo. Las trajineras tienen una mesa en el centro y bancos a los lados, así que es muy habitual ir con amigos o familia, llevar algo de comer y beber y pasar un buen rato por los canales.

Además, por el camino puedes encontrarte con otras trajineras, puestos y pequeñas embarcaciones que venden comida o incluso mariachis que se suben a cantar. Vamos, que tranquilo tranquilo no es precisamente, pero tiene mucho ambiente y es una experiencia bastante diferente a cualquier otra que puedas hacer en la ciudad.

Trajieneras por los canales de Xochimilco

Xochimilco forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con el Centro Histórico de Ciudad de México, por la importancia de sus canales y de las antiguas chinampas, el sistema de cultivo que se desarrolló en esta zona.

Nosotros fuimos un domingo y creo que fue un día perfecto para conocer Xochimilco. Había muchísimo ambiente, familias, grupos de amigos, música… y las trajineras estaban llenas de gente celebrando cumpleaños y pasando el día.

Eso sí, puedes hacer el paseo en trajinera cualquier día de la semana, así que si vas entre semana también es posible. Simplemente encontrarás un ambiente algo más tranquilo.

Si vas con niños, nos parece un plan muy divertido, porque el paseo en trajinera ya es toda una experiencia para ellos. Eso sí, ten en cuenta que el tiempo se puede alargar bastante dependiendo de lo que hagáis allí, así que yo lo combinaría con Coyoacán, como hicimos nosotros.

Xochimilco

Coyoacán

Después de Xochimilco nos fuimos a Coyoacán, uno de los barrios que más nos gustó de Ciudad de México. Es una zona con mucho ambiente, plazas, puestos de comida, mercados de artesanía y músicos por la calle, así que es perfecto para pasear.

Además, Coyoacán está muy ligado a Frida Kahlo, ya que aquí se encuentra la famosa Casa Azul, donde vivió la artista.

Nosotros fuimos a comer y aprovechamos para dar una vuelta por la zona. Comimos en Corazón de Maguey, justo en el Jardín Centenario, y allí probamos algunas cosas que no habíamos comido antes, como el guacamole con chapulines y los molotes.

Después quisimos visitar la Casa Azul, pero no teníamos entradas y ese día ya no quedaban. Así que nos quedamos con las ganas. Si quieres visitarla, mejor llevar las entradas compradas con antelación, sobre todo si tienes los días organizados y no quieres quedarte fuera como nos pasó a nosotros.

Más cosas que puedes hacer en el barrio de Coyoacán:

Jardín Centenario: la plaza principal de Coyoacán, con su famosa fuente de los coyotes y mucho ambiente.
Plaza Hidalgo: otra de las plazas más bonitas de la zona, perfecta para sentarse un rato y ver el ambiente.
Casa Azul – Museo Frida Kahlo: la antigua casa de Frida Kahlo y uno de los museos más conocidos de Coyoacán.
Mercado de Coyoacán: buen sitio para probar comida mexicana y visitar los puestos de artesanías.
Calles del centro de Coyoacán: lo mejor es simplemente pasear y disfrutar del ambiente, porque hay rincones muy bonitos.

Nosotros estuvimos unas horas y lo combinamos con Xochimilco, que para mí es una combinación muy buena para un mismo día.

Fuente de los Coyotes, Coyoacán

Teotihuacán

Y llegamos a la razón principal por la que yo quería parar unos días en Ciudad de México: Teotihuacán.

Había estudiado Historia Prehispánica en la universidad y tenía muchísimas ganas de conocer este lugar. Así que imaginaos la ilusión de estar por fin delante de las pirámides que tantas veces había estudiado.

Y aunque hayas visto mil fotos de Teotihuacán, cuando llegas allí impresiona muchísimo. Es enorme y cuesta hacerse una idea de cómo tuvo que ser aquella ciudad en su época de máximo esplendor.

Nosotros decidimos hacer la visita con una excursión organizada porque íbamos con niños pequeños y nos resultaba mucho más cómodo que tener que organizar el transporte por nuestra cuenta. Además, llevábamos guía, algo que aquí creo que merece la pena para entender un poco mejor todo lo que estás viendo.

Entrada a Teotihuacán

La visita empieza recorriendo la Calzada de los Muertos, que atraviesa el recinto y va pasando por algunos de los edificios más importantes. Y entonces aparecen las dos grandes protagonistas: la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna.

La Pirámide del Sol es la más grande y, aunque ya no se puede subir, impresiona muchísimo verla de cerca. La Pirámide de la Luna está al final de la Calzada y desde allí tienes una de las imágenes más bonitas de todo el recinto.

Nosotros estuvimos varias horas recorriendo la zona y, entre el calor, los niños y todo lo que hay que caminar, acabamos bastante cansados. Así que agua, gorra, protección solar y calzado cómodo son básicos.

Una de las cosas que más me gustó fue ir entendiendo poco a poco la dimensión que tuvo esta ciudad. Hoy vemos las pirámides y algunos edificios, pero cuesta imaginar que aquí llegó a vivir una población enorme y que Teotihuacán fue durante siglos uno de los grandes centros de Mesoamérica.

Después de la visita fuimos a comer a Restaurante Mayahuel, donde además tuvimos una sorpresa porque coincidió con el cumpleaños de Félix. Comimos con vistas a las pirámides y terminaron apareciendo unos mariachis para cantarle Las Mañanitas. No se me ocurre una forma más mexicana de celebrar un cumpleaños.

Si tienes más de 3 días, puedes aprovechar para conocer otros lugares de Ciudad de México que nosotros no tuvimos tiempo de visitar, como el Bosque de Chapultepec y el Castillo de Chapultepec, el museo de Diego Rivera, la basílica de Santa María de Guadalupe, el Palacio de Bellas Artes, los barrios de Roma y Condesa o la zona de Polanco.

La ciudad es enorme y tiene muchísimo que ver, así que si puedes dedicarle 4 o 5 días, yo aprovecharía para ir con un poco más de calma y añadir alguno de estos planes a la ruta.

Frente a la pirámide de la luna en Teotihuacán

Cómo organizar 3 días en Ciudad de Mexico

Dónde alojarse

Para tres días, yo intentaría buscar un alojamiento que esté bien situado y que permita moverse fácilmente por las zonas que quieras visitar. El Centro Histórico puede ser una opción si quieres estar cerca del Zócalo, aunque también hay otras zonas interesantes como Roma, Condesa o Polanco.

Nosotros nos alojamos en un hotel a las afueras, en el Hyatt House Mexico City por razones personales, así que no puedo recomendarte una zona concreta por experiencia propia.

Cómo moverse en Ciudad de México

Las distancias son grandes y el tráfico puede hacer que un trayecto que parece corto se alargue bastante. Uber es la opción más cómoda para moverse por la ciudad, especialmente si viajas con niños.

Nosotros tuvimos la suerte de contar con amigos mexicanos que nos llevaron en coche durante parte del viaje, así que esta es una de esas cosas sobre las que poco os puedo contar desde nuestra experiencia.

¿Es segura Ciudad de México?

Esta era una de las cosas que más curiosidad tenía antes de viajar. Habíamos escuchado de todo sobre Ciudad de México y, sinceramente, nuestra experiencia fue mucho más tranquila de lo que esperábamos.

Eso no significa que haya que ir sin ninguna precaución. Es una ciudad enorme y, como en cualquier gran ciudad, hay zonas y situaciones en las que conviene tener más cuidado. Nosotros viajamos con niños pequeños, nos movimos por zonas turísticas y seguimos las recomendaciones de nuestros amigos mexicanos.

Mi consejo es informarse un poco antes de ir, tener claro por qué zonas te vas a mover y utilizar el sentido común.

En Teotihuacán, frente a la pirámide del Sol

En resumen, tres días nos dieron para hacernos una buena idea de Ciudad de México, aunque nos quedaron muchísimas cosas por ver. Si viajas con niños, como nosotros, creo que es mejor no intentar abarcar demasiado y disfrutar de cada sitio con calma. Y si tienes algún día más, mucho mejor, porque la ciudad da para eso y para bastante más.