Saly, Senegal: qué ver y las mejores excursiones desde Saly.

Si hay una zona de Senegal famosa por sus playas, esa es Saly. Aguas tranquilas, buen clima, ambiente familiar y una amplia oferta de alojamientos hacen de este rincón de la costa senegalesa un destino perfecto para pasar unos días de descanso. Y todo ello, además, a apenas una hora y media o dos horas de Dakar.

Pero Saly no tiene por qué ser solo tumbona, playa y descanso. Desde aquí puedes descubrir algunos de los lugares más interesantes de los alrededores, desde reservas naturales y lagunas hasta pueblos, mercados, baobabs y lugares tan curiosos como la isla de las conchas.

Así que, si además de descansar quieres aprovechar tu estancia en Saly para conocer un poco más de Senegal, sigue leyendo. Te cuento qué hacer en Saly y cuáles son las mejores excursiones que puedes organizar desde aquí.

Qué hacer en Saly

El mejor plan que puedes hacer en la zona de Saly es descansar en alguno de sus hoteles, disfrutar de la playa, de la piscina y pasear por los alrededores. Ese suele ser el objetivo de quienes eligen esta zona de la costa senegalesa, especialmente si viajan en familia.

Playa del Royam Hotel, Saly

Si quieres salir un poco del hotel, puedes acercarte al pueblo de Saly y conocer su mercado artesanal, recorrer sus calles o sentarte en algún restaurante local para probar la gastronomía senegalesa.

Cuando estuvimos nosotros, eso es precisamente lo que hicimos: aprovechamos un par de días para desconectar, que los niños disfrutaran de la playa y todos nos relajáramos en la piscina.

Nosotros nos alojamos en el Royam Hotel y fue maravilloso. Frente al mar, con piscina, buen restaurante, bar en la playa y una habitación muy cómoda.

Piscina del Royam Hotel, Saly

Excursiones desde Saly

En un radio de una o dos horas de Saly encontrarás varios lugares muy interesantes que puedes visitar. La mayoría se pueden conocer en medio día, por lo que puedes aprovechar la otra mitad de la jornada para descansar en el hotel. También puedes combinar días de excursión con otros de relax, haciendo de Saly una excelente base para conocer esta zona de Senegal.

Reserva de Bandía

A poco más de media hora de Saly se encuentra la Reserva de Bandia, uno de los lugares más interesantes para hacer una excursión desde esta zona de la costa. Es una reserva de fauna donde puedes realizar un safari de aproximadamente una hora y media y recorrer sus caminos en busca de animales.

Durante el recorrido podrás ver jirafas, rinocerontes, cebras, antílopes, monos y numerosas especies de aves, entre otros animales. Es una visita especialmente entretenida si viajas con niños, ya que permite acercarse a la fauna africana de una forma sencilla y sin tener que desplazarse hasta otros destinos más lejanos.

Jirafas en Bandía

La visita se puede combinar perfectamente con otros planes de la zona y es una de las excursiones que nosotros hicimos durante nuestra estancia en Saly.

Lo ideal es hacerlo a primera hora de la mañana y combinar la visita con Somone. En una mañana lo haces todo.

Si quieres conocer todos los detalles de la visita, te lo cuento todo en mi post sobre la Reserva de Bandia.

Laguna de Somone

A unos 20 minutos de Saly se encuentra la Laguna de Somone, un espacio natural formado por manglares y aguas tranquilas que puedes recorrer en una barca tradicional. La excursión permite adentrarse en la laguna y conocer este ecosistema mientras observas aves y descubres cómo es la vida alrededor de este pequeño paraíso natural.

Laguna de Somone

El paseo en barca es tranquilo y muy bonito, y además es una excursión fácil de combinar con una estancia en Saly, incluso aunque solo tengas medio día. Es una buena opción para cambiar la playa por un rato de naturaleza y conocer uno de los paisajes más característicos de esta parte de la costa de Senegal.

Yo aprovecharía la mañana para dar el paseo en barca y después comer en Chez Rasta. Por la tarde volver al hotel.

Si quieres saber cómo es la visita y todo lo que puedes hacer allí, te lo cuento en mi post sobre la Laguna de Somone.

Accrobaobab

Justo al lado de la Reserva de Bandia se encuentra Accrobaobab, un parque de aventura entre baobabs que es un plan muy divertido si viajas en familia. No necesitas dedicarle todo el día: con dos o tres horas es suficiente para disfrutar de la actividad con calma.

Hay varios circuitos adaptados a diferentes edades y niveles, aunque el más popular es el de tirolinas entre baobabs. Un monitor te acompaña durante el recorrido y va explicando en cada momento qué tienes que hacer, por lo que resulta bastante sencillo incluso si es la primera vez que haces este tipo de actividad.

Escalando entre baobabs

Los circuitos están separados por rangos de edad, así que también hay opciones para los más pequeños. Y, entre tirolinas, puentes y otros obstáculos, hay incluso actividades en las que puedes escalar un baobab.

Es una actividad diferente y muy entretenida para hacer con niños: pasar unas horas en plena naturaleza, entre baobabs y haciendo un poco de aventura. Además, por su ubicación, puedes combinarla fácilmente con una visita a la Reserva de Bandia el mismo día.

Mbour

A unos 15-20 minutos de Saly, aproximadamente, se encuentra Mbour, un importante pueblo pesquero de la costa senegalesa. Aquí puedes acercarte a conocer su mercado y, sobre todo, su famoso mercado de pescado, considerado el más grandes de Senegal.

La visita es difícil de olvidar. El mercado es enorme, con cientos de puestos y una actividad constante: pescadores, vendedores, compradores y pescado por todas partes. A esto se suman los olores, los sonidos, el movimiento y el bullicio, haciendo que sea una experiencia abrumadora que involucra a todos los sentidos.

Mercado pescado Mbour

Puedes recorrer también las zonas de frutas, verduras y otros productos, pero para visitar el mercado de pescado te recomiendo hacerlo con un guía local, que pueda acompañarte, explicarte lo que estás viendo y ayudarte a moverte por la zona.

De todos los mercados de pescado que he visto tanto en Senegal como en Mauritania, este es el mas grande, caótico y abrumador de todos. Es una de esas visitas que se quedan en la memoria, aunque reconozco que no es una experiencia para todos los públicos.

Lo ideal es hacer esta visita por la tarde, aprovechando la vuelta de los pescadores al pueblo, aproximadamente sobre las 17:00h.

Para mí, fue una de las visitas más potentes que hicimos desde Saly.

Joal-Fadiouth, la Isla de las Conchas.

A una hora y media de Saly se encuentra Joal-Fadiouth, una de las visitas más curiosas que puedes hacer desde esta zona de Senegal. Joal es un antiguo pueblo pesquero y, unido a él mediante un largo puente de madera, se encuentra Fadiouth, conocida como la isla de las conchas.

Fadiouth se ha construido sobre una enorme acumulación de conchas que se ha ido formando durante siglos. Las encontrarás por todas partes: en las calles, en los alrededores de las casas e incluso formando parte de algunas construcciones. Es un pueblo tranquilo, de calles estrechas y sin tráfico, que se recorre fácilmente a pie. 

Cerditos en la isla de las conchas

La población de Fadiouth es mayoritariamente cristiana, algo que llama especialmente la atención en un país de mayoría musulmana. Por sus calles es habitual encontrarse incluso cerdos campando a sus anchas, algo bastante poco habitual en otras zonas de Senegal.

Durante la visita puedes conocer la iglesia de Fadiouth, pasear por el pueblo y acercarte hasta su curioso cementerio, situado en otra pequeña isla de conchas a la que se llega cruzando un segundo puente. Allí se encuentran enterradas personas de distintas confesiones, y es precisamente esta convivencia entre cristianos y musulmanes uno de los aspectos más interesantes de la visita. 

Para entrar en la zona turística de Fadiouth hay que pagar una pequeña tasa y, si quieres conocer bien el pueblo y entender lo que estás viendo, merece la pena hacer la visita con un guía local.

Para salir del pueblo lo hicimos en canoa

Es una excursión muy diferente a las anteriores y una buena oportunidad para conocer un Senegal más tradicional y ligado a la pesca y a la cultura serer.

Lo ideal sería madrugar para hacer la visita por la mañana, comer en Joal, visitar el baobab sagrado y volver al hotel. Si queréis meter más cosas en el día podéis aprovechar a hacer Mbour de la que volvéis a Saly.

Baobab sagrado

Muy cerquita de la Isla de las Conchas se encuentra el Baobab Sagrado de Fadial, uno de los baobabs más grandes de Senegal. Es un árbol enorme, de unos 32 metros de circunferencia, y lo más curioso es que puedes entrar dentro de él.

Baobab sagrado

Sí, sí, dentro del baobab.

El espacio interior es bastante grande y, cuando estuvimos nosotros, pudimos ver incluso murciélagos dentro. La verdad es que es una visita muy curiosa y que se hace bastante rápido, por lo que es perfecta para combinar con Joal-Fadiouthen el mismo día.

Baobab sagrado

Alrededor del baobab hay además algunos pequeños puestos donde puedes comprar artesanía y algún recuerdo del viaje.

Una parada cortita, diferente y que merece la pena si estás visitando la Isla de las Conchas.

¿Cuántos días alojarse en Saly?

Para conocer Saly y hacer alguna de las excursiones de los alrededores, yo creo que lo ideal es dedicarle 3 o 4 días. Es tiempo suficiente para disfrutar del hotel, la playa y la piscina y, al mismo tiempo, hacer alguna excursión sin tener la sensación de estar todo el día de un lado para otro.

Si quieres hacer varias visitas, puedes organizar los días de manera que combines una jornada de excursión con otra más tranquila, algo que se agradece mucho si viajas con niños.

Saly funciona especialmente bien como parada de descanso dentro de una ruta por Senegal. Después de recorrer otras zonas del país, tener unos días en los que no tienes que madrugar ni estar haciendo kilómetros es un auténtico lujo.

Si vas con pocos días, con 2 noches también puedes hacerte una idea, aunque yo intentaría quedarme al menos 3 noches para disfrutar realmente de la zona y no convertir Saly simplemente en un lugar donde dormir.

Y si tienes más tiempo, tampoco pasa nada por alargar la estancia: aquí el objetivo es precisamente bajar el ritmo, disfrutar y tomárselo con calma.

Entre baobab