Qué ver en Tánger en unas horas

Tánger es una de esas ciudades de Marruecos que, para mí, se disfrutan mejor como parte de una ruta que como destino en sí mismo. Situada frente al estrecho de Gibraltar, tiene un carácter diferente al de otras ciudades marroquíes: es más mediterránea, más abierta al mar y también algo más moderna y cosmopolita.

He visitado Tánger en diferentes momentos y, en mi última visita, me encontré una ciudad bastante más cuidada que la que recordaba. Su medina ha experimentado un importante lavado de cara y hoy resulta más limpia, ordenada y agradable para pasear.

Aun así, no creo que Tánger sea una ciudad a la que dedicar varios días. Tiene rincones interesantes y una historia fascinante, pero en mi opinión pierde algo de encanto frente a otras ciudades del norte de Marruecos. Si buscas una base para recorrer la región, por ejemplo, yo elegiría antes Tetuán, mucho más pequeña y con un ambiente que me resulta más auténtico y especial.

Por eso, considero Tánger sobre todo una ciudad de paso. Si llegas en avión al aeropuerto de Tánger-Ibn Battouta, merece la pena aprovechar y dedicarle unas horas para conocer su medina, pasear por sus calles y descubrir algunos de sus lugares más emblemáticos antes de continuar la ruta por el norte de Marruecos.

Medina de Tánger

Que ver en Tánger

Aunque Tánger no cuenta con una larga lista de monumentos imprescindibles, sí tiene algunos lugares que merece la pena conocer durante unas horas. La mejor forma de descubrirla es recorrer la medina y la Kasbah con calma, paseando por sus calles y dejándose llevar un poco por el ambiente de la ciudad.

La Medina. Como en la mayoría de ciudades marroquíes, la medina es el corazón de la ciudad. Aquí encontrarás pequeñas tiendas y puestos de artesanía y podrás ver un poco de la vida más cotidiana de Tánger. Lo mejor es caminar sin rumbo y dejarse llevar por sus calles.
La Kasbah. Situada en la parte más alta de la medina, es una de las zonas que más me gustaron de Tánger. Sus calles son tranquilas, con casas blancas, pequeñas plazas y algunos rincones desde los que se tienen buenas vistas sobre el estrecho de Gibraltar.
Grand Zoco. La Plaza del 9 de Abril, conocida como Grand Zoco, es uno de los lugares más animados de Tánger y uno de los principales accesos a la medina. Es una plaza grande y bastante bulliciosa, con mucho movimiento de gente y taxis, y un buen punto para comenzar a recorrer la ciudad.
Petit Zoco. Mucho más pequeño que el Grand Zoco, el Petit Zoco está en pleno corazón de la medina. Es una pequeña plaza rodeada de cafés y terrazas donde apetece sentarse un rato y observar el movimiento. Durante la época internacional de Tánger fue además un lugar frecuentado por escritores y artistas.
Gran Mezquita. La Gran Mezquita de Tánger destaca sobre todo por su minarete y por su ubicación, muy cerca del Petit Zoco y de las antiguas murallas. No se puede visitar su interior si no eres musulmán, pero merece la pena acercarse para verla por fuera, observar su preciosa puerta y conocer el entorno.
Terrasse des Paresseux. Un pequeño mirador desde el que disfrutar de las vistas sobre el puerto y el estrecho de Gibraltar. Sus antiguos cañones son uno de los elementos más característicos del lugar.
Jardines de la Mendoubia. Situados junto al Grand Zoco, son una zona verde donde hacer una pequeña pausa del bullicio de la plaza. Destacan especialmente algunos de sus árboles, entre ellos un enorme árbol de banyán.
Museo de la Legación Americana. Ubicado en plena medina, este edificio histórico fue la primera propiedad diplomática de Estados Unidos fuera de su territorio. Actualmente alberga un museo dedicado a la relación entre ambos países y a la historia de Tánger.
Jardines de Hafa. En la zona de la Kasbah, camino hacia el Café Hafa, encontramos estos jardines en una ladera. Nosotros estuvimos paseando por aquí y es una zona agradable para caminar entre vegetación y casas blancas, mientras vas descendiendo hacia la parte del mar.
Café Hafa.El famoso Café Hafa es uno de los lugares más conocidos de Tánger. Sus terrazas escalonadas sobre la ladera tienen unas vistas preciosas sobre el mar y el estrecho de Gibraltar. Aunque el café en sí no tenga nada especialmente especial, el sitio y las vistas hacen que merezca la pena acercarse.
Paseo marítimo. Para terminar la visita, puedes acercarte al paseo marítimo y disfrutar de otra perspectiva de Tánger, especialmente agradable al final del día. Es una zona más moderna y abierta, perfecta para pasear después de haber recorrido las estrechas calles de la medina.
Gran mezquita de Tánger

Qué ver en los alrededores de Tánger

Si tienes algo más de tiempo y quieres conocer los alrededores de Tánger, hay un par de lugares bastante conocidos que puedes añadir a tu visita.

Cabo Espartel. A unos kilómetros de Tánger se encuentra este cabo, donde el océano Atlántico se encuentra con el estrecho de Gibraltar. El faro y las vistas sobre la costa son el principal atractivo de esta visita.
Cuevas de Hércules. Muy cerca del Cabo Espartel están estas cuevas, una de las excursiones más populares desde Tánger. Su principal curiosidad es la abertura hacia el mar, cuya forma recuerda al continente africano. Se pueden visitar junto con el cabo en una misma excursión.
Tetuan.  A aproximadamente 1 hora – 1 hora y 15 minutos de Tánger se encuentra esta ciudad, cuya medina está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su arquitectura tiene una clara influencia andalusí y conserva uno de los conjuntos históricos mejor conservados del norte de Marruecos. Aunque lo ideal es dedicarle al menos un día completo, también es posible visitarla en una excursión desde Tánger.
Assilah. A menos de una hora de Tánger se encuentra este pequeño pueblo costero, conocido por sus casas blancas, sus murallas y el ambiente artístico de sus calles. Es una opción interesante si buscas una visita más tranquila y diferente a la de Tánger.

¿Cómo llegar del aeropuerto al centro de Tánger?

Desde el aeropuerto de Tánger-Ibn Battouta hay dos opciones principales para llegar al centro de la ciudad:

Taxi: la tarifa oficial publicada por el aeropuerto es de 100 MAD durante el día y 150 MAD por la noche hasta Tánger. Lo bueno es que actualmente hay unas máquinas en las que indicas el destino y el número de personas, pagas y te da un tique con el número del taxi que tienes que coger.
Autobús: existe una línea específica desde el aeropuerto hasta la estación de tren, con un precio de 40 MAD y unos 40 minutos de trayecto.
Vistas de la kasbah

Consejos para tu visita a Tánger

Y aquí metería cosas muy prácticas:

Cuánto tiempo dedicarle: Con medio día puedes hacerte una idea de la ciudad, pero si tienes un día completo y haces noche podrás disfrutar mucho más del ambiente de Tánger.
Dormir en la medina: Aunque en Tánger hay menos riads que en otras ciudades de Marruecos, creo que merece la pena hacerlo. Pasar una noche en un alojamiento tradicional es una experiencia que no dejaría pasar.
Cómo moverse: El centro de Tánger se puede recorrer perfectamente caminando. Si vas en coche, puedes dejarlo aparcado en alguno de los parkings de la ciudad y moverte después a pie.
Los taxis: Si necesitas desplazarte a algún lugar más alejado, recuerda negociar el precio antes de subir. Para que tengas una referencia, un trayecto de unos 5 km puede costar aproximadamente 30-35 MAD.
Visitar los alrededores: Si no dispones de coche y quieres conocer los alrededores, puedes negociar un precio con un Grand Taxi o contratar una excursión organizada. Por ejemplo, una excursión al Cabo Espartel y las Cuevas de Hércules puede rondar los 30 €.
No intentes verlo todo de golpe: La medina y la Kasbah tienen bastantes calles con cuestas y escaleras, así que lo mejor es organizar el recorrido por zonas y evitar estar subiendo y bajando continuamente.
No la compares con Fez o Marrakech: Tánger es diferente. Tiene otro ambiente, otra historia y otra personalidad, así que creo que lo mejor es visitarla sin compararla con otras ciudades de Marruecos.

En mi opinión, Tánger es una ciudad interesante para conocer durante unas horas o como punto de paso en una ruta por el norte de Marruecos. Tiene una historia muy particular y algunos rincones que merece la pena descubrir, pero personalmente no creo que sea una ciudad a la que dedicar varios días.

Si estás recorriendo el norte del país, yo sí la incluiría en la ruta, aunque sea para conocer su medina, pasear por la Kasbah y dejarte llevar un poco por sus calles.