Mostar es una de las ciudades más bonitas y sorprendentes de Bosnia y Herzegovina. Dividida por el río Neretva, combina calles empedradas, arquitectura otomana y uno de los puentes más famosos de Europa, el Stari Most, símbolo de la ciudad y de la reconciliación tras la guerra de los Balcanes.
Fundada por el Imperio Otomano en el siglo XV, durante siglos fue un ejemplo de convivencia entre diferentes culturas y religiones. Aunque muchos viajeros la visitan como excursión desde Dubrovnik o Split, merece dedicarle al menos un día para descubrir mucho más que su famoso puente.
¿Porqué es tan importante Mostar?
El Stari Most no era únicamente un puente de piedra. Durante siglos representó la unión entre las dos orillas de la ciudad y la convivencia entre comunidades musulmanas, católicas y ortodoxas.
En noviembre de 1993 fue destruido durante la guerra de Bosnia, convirtiéndose en uno de los símbolos más impactantes del conflicto. Para su reconstrucción, finalizada en 2004, se utilizaron las mismas técnicas otomanas que se usaron para su construcción y se utilizó la piedra extraída de la cantera original y trozos rescatados del fondo del río, lo cual supuso también un símbolo de reconciliación.

Hoy tanto el puente como el casco histórico forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, convirtiendo a Mostar en una de las visitas más importantes de los Balcanes.
Si dispones de tiempo, nuestra recomendación es pasar al menos una noche en la ciudad para disfrutarla cuando desaparecen las excursiones y combinar la visita con lugares cercanos como Blagaj, Počitelj o las cascadas de Kravica.
Qué ver en Mostar en 1 día
Itinerario recomendado para 1 día en Mostar
Comenzamos el día cruzando el Lučki Most, desde donde se obtiene una de las mejores panorámicas de Mostar. Desde aquí ya se puede contemplar el Stari Most, los minaretes de las mezquitas y cómo el río Neretva divide la ciudad en dos.
Una vez al otro lado del río nos dirigimos siguiendo la calle de Gojka Vukóvica hasta el pequeño y precioso puente de piedra Kriva Cuprija. A través de la calle Onešćukova, una de las calles mas importantes de la ciudad cruzamos al casco histórico hasta llegar al impresionante Stari Most, el símbolo de Mostar.

Antes de cruzarlo, te recomiendo bajar hasta la pequeña playa situada bajo el puente. Unas escaleras de piedra llevan hasta la orilla del Neretva, desde donde se obtiene la fotografía más icónica de Mostar.

Después de la foto, cruzamos el puente hasta la otra orilla del río Neretva para acercarnos a visitar la Mezquita Koski Mehmed Pash y la Mezquita Karadjoz Bey.
Desde aquí puedes pasear por la calle Braće Fejića y hacer una parada en Mostar Gelato. Fue la heladería que más nos gustó de la ciudad y, además de estar buenísimo, tiene precios muy económicos.

El recorrido continúa hasta la Plaza de España, dejando atrás el casco histórico para descubrir una zona muy diferente de Mostar. Además de ser la plaza más grande de la ciudad, rinde homenaje a los 23 militares españoles fallecidos durante la misión de paz de la ONU en Bosnia.
Muy cerca se encuentra la Sniper Tower, uno de los edificios que mejor refleja las cicatrices que la guerra dejó en Mostar.
Llegados a este punto se puede volver al casco histórico pasando por Caffe slasticarna Amir, donde podrás encontrar el famoso postre de los balcanes, el trilecce, además de otros postres y helados muy ricos en un local nada turístico.

Pasear por Mostar de noche es un auténtico placer así que pasear sin rumbo y acabar cenando en la Terrace Lagero supone el broche final para un día perfecto en Mostar.
Qué ver cerca de Mostar
Si dispones de más tiempo, Mostar es una base excelente para descubrir algunos de los lugares más bonitos de Bosnia y Herzegovina. A menos de una hora de la ciudad encontrarás cascadas espectaculares, pueblos medievales, monasterios excavados en la roca y fortalezas con mucha historia.
Estas son las excursiones que nosotros recomendamos:

Mostar es mucho más que su famoso puente. Aunque un día es suficiente para descubrir sus principales atractivos, recomiendo hacer noche y pasearlo sin prisa, cuando hay menos turistas. Su mezcla de historia, cultura y paisajes hace que siempre apetezca quedarse un poco más. Y si dispones de tiempo extra, aprovechar Mostar como base para recorrer lugares como Blagaj, Počitelj o las cascadas de Kravica es una de las mejores formas de completar el viaje por Bosnia y Herzegovina.
Espero que esta guía para visitar Mostar en un día te ayude a organizar tu ruta y a disfrutar al máximo de una de las ciudades más bonitas y sorprendentes de los Balcanes.







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